Lo mío, lo tuyo y lo nuestro.
Una sola realidad financiera para los dos, en dos apps completamente personales. Cada uno ve lo suyo y lo compartido, con su propio estilo. Lo que es tuyo, queda tuyo.
50/50, según ingresos o el porcentaje que elijan. La app hace la cuenta y recuerda cómo se dividió cada gasto.
Quién le debe cuánto a quién, siempre al día. Saldar es apretar un botón.
Presupuestos personales y compartidos, una meta de ahorro de a dos, y listas para el súper o el viaje.
Alquiler, expensas y suscripciones se cargan solos cada mes.
Lo tuyo es tuyo. Lo nuestro es de los dos.
Cada gasto va a una de dos listas: «Míos» o «Nuestros». Los nuestros aparecen en los dos teléfonos al instante, ya divididos. Los míos no salen nunca del tuyo.
- Lo mío no viajaTus gastos y presupuestos personales no aparecen en el teléfono de tu pareja, ni entran en el balance.
- Lo nuestro es simétricoLos dos ven lo mismo, editan lo mismo y saldan con un botón. Sin dueño de la planilla.
- Lo garantiza el servidorLa privacidad no es un botón de la app: lo privado nunca se envía al otro teléfono.
¿Cómo dividen los gastos?
Todo se divide 50 y 50, sin vueltas.
Cada uno aporta en proporción a lo que gana.
Ustedes eligen el porcentaje de cada uno.
Es todo nuestro: sin deudas, solo seguimiento.
Y para un gasto puntual, lo cambian en el momento: 50/50, lo pago todo yo, lo paga todo el otro.
Detalles que en la vida real importan
Cargá cada gasto en la moneda que fue. Queda guardada la cotización del día, así el balance no se mueve cuando el dólar sí. Y lo mirás todo en pesos o en dólares con un toque.
Anotá el gasto en el subte o en el súper del subsuelo. Se guarda en tu teléfono y se sincroniza solo cuando vuelve la conexión, en el orden en que lo cargaste.
Monto, lista, categoría. Listo. Fecha, nota, foto del ticket y etiquetas si querés, pero nunca en el camino.
Cómo funciona
Con Google o Apple. Cada uno la suya, en su teléfono.
Uno lo genera, el otro lo escribe. Elijan cómo dividir y listo.
Cada uno desde su teléfono, con su estilo, su idioma y su moneda. Lo compartido se sincroniza solo.
Preguntas
¿Los dos tenemos que tener la app?
Sí: cada uno usa la suya, con su cuenta, su estilo y su idioma. Se emparejan una sola vez con un código. Uno puede tener Android y el otro iPhone.
¿Se conecta con mi banco?
No. Los gastos los cargás vos, en tres toques. No pedimos credenciales bancarias ni leemos tus movimientos.
¿Qué ve mi pareja y qué no?
Ve lo que marcás como «Nuestro», los presupuestos y metas compartidos, y tu ingreso si elegiste cargarlo para dividir según ingresos. No ve tus gastos ni presupuestos personales. Ese límite lo aplica el servidor, no un ajuste de la app.
¿Qué pasa si nos separamos?
Cualquiera de los dos puede desvincularse desde Ajustes: lo tuyo sigue siendo tuyo y lo compartido queda con quien siga usando la app. Y si querés borrar todo, eliminás tu cuenta desde la app y desaparecen tus gastos, presupuestos, recurrentes y fotos de tickets. Cómo eliminar tu cuenta.
¿Dónde están mis datos?
En servidores de Convex, cifrados en tránsito. No vendemos datos, no hay publicidad ni analytics de terceros. Está todo en la política de privacidad.